By Tyler Kyser, Equal Justice Society Civil Rights Organizer/Program Manager
Every August in communities across the country, people pause and honor a tradition born behind prison walls. Black August is a month of study, fasting, physical training, and disciplined reflection. This commemorative month was created to remember the fallen freedom fighters of the Black liberation movement and requires observers to recommit to the freedom envisioned. To understand Black August, we have to understand where it came from and the people who gave up their lives for liberation.
In the 1960s and 1970s, California’s prisons became a birthplace of revolutionary thoughts and ideas. The generation of Black people incarcerated at that time refused to accept the racism, violence, and neglect—they refused to let these systemic ills define their captivity.
Among them was George Jackson, who was sent to prison at the young age of eighteen for allegedly stealing seventy dollars; he was unfairly sentenced to one year to life. Jackson did not let his impeding sentence break him or his spirits. Guided by fellow prisoner W.L. Nolen, Jackson began to study Marx, Lenin, Fanon, and Mao, and turned that education into action.
Together both men led study groups, organized their peers, and would eventually found the San Quentin chapter of the Black Panther Party. Jackson’s writings, published as Soledad Brother and Blood in My Eye, began to reach readers far beyond the walls that confined him and robbed him of his future.
The education and organizing of fellow prisoners by Jackson and Nolen made them targets. In January of 1970, Nolen was murdered by a guard at Soledad prison, where he had been preparing a lawsuit against the unjust and challenging conditions in the prison.
A few months later, on August 7, 1970, George’s seventeen-year-old brother Jonathan was killed outside the Marin County Courthouse while attempting to free imprisoned comrades, alongside other activists such as William Christmas and James McClain.
On August 21, 1971, George Jackson himself was killed by guards at San Quentin. In August 1978, another prison justice leader, Jeffrey “Khatari” Gaulden, died after being denied medical care. Again and again, August became a month of loss.
As allies rested in the discomfort of their grief, a decision that would change everything began to brew. In 1979, prisoners at San Quentin declared the month Black August, refusing to let the state erase their heroes from history and their memories. They built a practice around the values Jackson had modeled: study, fasting, physical and mental discipline, and struggle. Observers wore black armbands, read revolutionary literature, set aside entertainment, and fasted from sunup to sundown. The observance soon spread far beyond California.
Black August has never been only about mourning the loss of fallen activists — it commemorates the long arc of Black resistance into a single month, from the arrival of the first enslaved Africans in August 1619 to Nat Turner’s rebellion in August 1831.
At Equal Justice Society, that history and lineage live on in our fight against and transform a legal and carceral system built to deny Black people their full humanity.
Graphic is an adaptation of the “Remember George Jackson” poster by the Prairie Fire Organizing Committee (1981).
Agosto Negro: Un acto de conmemoración y resistencia
Cada agosto, en comunidades de todo el país, las personas hacen una pausa para honrar una tradición nacida tras los muros de una prisión. Agosto Negro es un mes dedicado al estudio, el ayuno, el entrenamiento físico y la reflexión disciplinada. Este mes conmemorativo se creó para recordar a los luchadores por la libertad caídos del movimiento de liberación negra y exige a quienes lo conmemoran que renueven su compromiso con la libertad que aquellos imaginaron. Para entender lo que es Agosto Negro, debemos saber de dónde surgió y conocer a las personas que dieron su vida por la liberación.
En las décadas de 1960 y 1970, las prisiones de California se convirtieron en una cuna del pensamiento y las ideas revolucionarias. La generación de personas negras encarceladas en aquella época se negó a aceptar el racismo, la violencia y el abandono; se negó a permitir que estos males sistémicos definieran su cautiverio. Entre ellas se encontraba George Jackson, quien fue enviado a prisión a la temprana edad de dieciocho años por presuntamente haber robado setenta dólares y fue condenado injustamente a una pena de un año a cadena perpetua. Jackson no permitió que la condena que pesaba sobre él lo quebrantara ni minara su ánimo. Guiado por su compañero de prisión W. L. Nolen, Jackson comenzó a estudiar a Marx, Lenin, Fanon y Mao, y convirtió esos conocimientos en acción. Juntos, ambos hombres dirigieron grupos de estudio, organizaron a sus compañeros y, con el tiempo, fundaron la sección del Partido Pantera Negra de San Quentin. Los escritos de Jackson, publicados como Soledad Brother y Blood in My Eye, comenzaron a llegar a lectores mucho más allá de los muros que lo mantenían confinado y le habían arrebatado su futuro.
La labor de Jackson y Nolen de educar y organizar a sus compañeros de prisión hizo que se convirtieran en blancos de represalias. En enero de 1970, Nolen fue asesinado por un guardia en la prisión de Soledad, donde había estado preparando una demanda para impugnar las condiciones injustas de la prisión. Unos meses después, el 7 de agosto de 1970, Jonathan, el hermano de George de diecisiete años, murió afuera del tribunal del condado de Marín mientras intentaba liberar a compañeros encarcelados, junto con otros activistas como William Christmas y James McClain. El 21 de agosto de 1971, el propio George Jackson murió a manos de los guardias de San Quintín. En agosto de 1978, otro líder del movimiento por la justicia en las prisiones, Jeffrey «Khatari» Gaulden, murió después de que se le negara atención médica. Una y otra vez, agosto se convirtió en un mes de pérdidas.
Mientras sus aliados permanecían inmersos en el dolor y la incomodidad que este les causaba, comenzó a gestarse una decisión que lo cambiaría todo. En 1979, los presos de San Quintín declararon que agosto sería Agosto Negro, negándose a permitir que el Estado borrara de la historia y de su memoria a sus héroes. Crearon una práctica en torno a los valores que Jackson había encarnado: el estudio, el ayuno, la disciplina física y mental y la lucha. Quienes participaban en la conmemoración llevaban brazaletes negros, leían literatura revolucionaria, prescindían del entretenimiento y ayunaban desde el amanecer hasta el anochecer. La conmemoración pronto se extendió mucho más allá de California.
Agosto Negro nunca se ha limitado únicamente a lamentar la pérdida de los activistas caídos: conmemora en un solo mes la larga trayectoria de la resistencia negra, desde la llegada de los primeros africanos esclavizados en agosto de 1619 hasta la rebelión de Nat Turner en agosto de 1831. En Equal Justice Society, esa historia y ese legado siguen vivos en nuestra lucha por combatir y transformar un sistema jurídico y penitenciario creado para negar a las personas negras el pleno reconocimiento de su humanidad.


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